Publicada enÉXODO Y LIBERACIÓN
El cruce del Mar Rojo – Éxodo
LA DIVINA INTERVENCIÓN SALVA EL PUEBLO DE DIOS
En el momento más crítico, cuando el ejército egipcio se acercaba para aniquilar al pueblo de Israel, Moisés extendió su brazo sobre el Mar Rojo y el Señor dividió las aguas. El pueblo pasó por en medio del mar, mientras las aguas se mantenían firmes a ambos lados. Era un milagro que nunca antes había sido visto.
La huida de los israelitas conllevó la destrucción del ejército egipcio. Las aguas se cerraron sobre los carros y la caballería, ahogando a los soldados que perseguían a los hebreos. Fue un castigo divino por la opresión y esclavitud que habían sufrido durante siglos. La victoria de Israel fue completa y rotunda.
La división del Mar Rojo no fue solo un acto de salvación, sino también un momento de transformación para el pueblo de Dios. Después de salir de Egipto, Israel se convirtió en una nación libre, con una identidad y una misión divina. La experiencia del Mar Rojo les dio la confianza para enfrentar los desafíos del desierto y eventualmente establecerse en la Tierra Prometida.
Hoy, la lección espiritual del cruce del Mar Rojo sigue siendo relevante. Dios sigue siendo el mismo Salvador y Libertador que intervino en favor de su pueblo hace más de 3.000 años. Él nos ofrece su ayuda y protección en momentos de crisis y necesidad, si solo tenemos fe y confiamos en Él.
hashtags: HistoriasBiblicas MarRojo DiosSalvador LaDivinaIntervencion MoisesElLider IsraelLaNacion TierraPrometida FeYConfianza LaLuchaPorLaLibertad LaFugaDeEgipto





























