Mire, usted sabe que la vida a veces se vuelve una locura, entre el trabajo, la familia y los problemas del día a día uno termina envuelto en un torbellino que no lo deja ni respirar. Pero hay un versículo en la Biblia que le cae como agua fresca en medio del desierto: Colosenses 3, donde Pablo nos dice clarito que debemos buscar las cosas de arriba, no las de la tierra. Es como si Dios mismo nos dijera: ‘Oiga, levante la mirada, no se quede pegado en el barro’. Porque cuando usted pone su corazón en lo eterno, todo cambia, hasta la forma de ver las dificultades.
Contexto Biblico
Para entender bien este pasaje, tenemos que meternos en los zapatos de los colosenses, una comunidad cristiana en una ciudad llena de cultos raros y filosofías extrañas. Pablo les escribe desde la cárcel, no para regañarlos, sino para recordarles quiénes son en Cristo. Imagínese, en esa época la gente andaba mezclando el evangelio con rituales judíos y creencias paganas, como si necesitaran más requisitos para ser salvos. El apóstol les dice que ya no hace falta eso, que en Jesús tienen todo completo.
La carta a los colosenses es corta pero intensa, escrita alrededor del año 60 d.C., cuando Pablo estaba preso en Roma. El problema era que algunos maestros estaban metiendo ideas raras, como que había que adorar ángeles o seguir reglas de comidas y festivales. Pablo les aclara que Cristo es suficiente, que Él es la cabeza de todo poder espiritual. Por eso en el capítulo 3 les dice que ya resucitaron con Cristo, así que deben vivir como gente del cielo, no del mundo.
Este pasaje no es solo un consejo bonito, es una declaración de guerra contra la mentalidad que nos hunde. Pablo sabía que si los creyentes se enfocaban en lo terrenal, terminarían esclavos de la religión o del pecado. Por eso les recuerda que su identidad verdadera está escondida con Cristo en Dios, algo que suena profundo pero que en realidad es el ancla para no ahogarse en las preocupaciones de cada día.
La Historia
Vamos a imaginar la escena: Pablo está escribiendo esta carta con las manos encadenadas, quizás en una celda oscura, pero su espíritu está libre. Él sabe que los colosenses están siendo bombardeados con enseñanzas que les dicen que necesitan más que a Jesús para estar bien con Dios. Entonces toma la pluma y les suelta esta verdad: ‘Si, pues, habéis resucitado con Cristo, buscad las cosas de arriba, donde está Cristo sentado a la diestra de Dios’. Es como si les dijera: ‘Ustedes ya pasaron de muerte a vida, no se comporten como muertos vivientes’.
Pablo no se queda solo en el consejo, sino que les explica por qué deben hacerlo: porque su vida está escondida con Cristo en Dios. Eso es clave, porque en esa época esconder un tesoro era la forma más segura de protegerlo. Así que nuestra vida no está en manos de los jefes, los bancos o las enfermedades, está guardada en el lugar más seguro del universo. Cuando Cristo, que es nuestra vida, se manifieste, entonces nosotros también brillaremos con Él. Eso le da a uno una esperanza que no se apaga ni con la peor noticia.
El apóstol no se queda ahí, sino que da instrucciones prácticas: ‘Haced morir, pues, lo terrenal en vosotros: fornicación, impureza, pasiones desordenadas, malos deseos y avaricia, que es idolatría’. O sea, no es solo pensar bonito, es cortar de raíz lo que nos aleja de Dios. Pablo sabía que la mente puesta en lo de arriba produce acciones de arriba, y la mente puesta en lo de abajo produce un desastre. Por eso les dice que se despojen del viejo hombre y se vistan del nuevo, como quien se cambia de ropa sucia a ropa limpia.
Y aquí viene lo más bacano: Pablo les recuerda que en esta nueva vida no importa si uno es judío o griego, rico o pobre, porque Cristo es todo y en todos. Eso en una sociedad tan clasista como la de entonces era revolucionario. Les dice que la verdadera religión no está en rituales externos, sino en un corazón transformado que busca lo de arriba. Así que la historia de Colosenses 3 es la de un pueblo que aprende a vivir con la mirada en el cielo mientras camina en la tierra.
Significado Teologico
El significado teológico de este pasaje es una bomba de esperanza. Pablo está enseñando que los creyentes ya participan de la resurrección de Cristo, no solo en el futuro, sino ahora mismo. Cuando uno acepta a Jesús, su espíritu resucita y se sienta con Él en lugares celestiales. Eso no es poesía, es realidad espiritual. Por eso buscar las cosas de arriba no es escapismo, es vivir conforme a la verdad de quiénes somos en Cristo. Si usted ya resucitó, ¿para qué va a seguir revolcándose en el pecado?
Otro punto clave es que Cristo está sentado a la diestra de Dios, lo que significa que tiene toda la autoridad. Cuando Pablo dice que nuestra vida está escondida con Cristo, está afirmando que nuestra seguridad eterna no depende de nosotros, sino de Él. Eso le quita peso a la ansiedad, porque uno sabe que su futuro no está en manos del azar. Además, el versículo sobre la manifestación de Cristo nos recuerda que la historia no termina en un cementerio, sino en un encuentro glorioso con nuestro Salvador.
Finalmente, Pablo conecta la teología con la ética: porque buscamos lo de arriba, vivimos de cierta manera. No es que uno se gane la salvación portándose bien, sino que al estar salvados, uno se porta bien. La santidad no es opcional, es la consecuencia natural de tener la mente puesta en Cristo. Así que este pasaje nos enseña que la verdadera vida cristiana es una vida de transformación constante, donde dejamos atrás lo viejo y abrazamos lo nuevo que Dios nos da.
Lecciones para Hoy
Para nosotros los colombianos que vivimos entre noticias de violencia, plata que no alcanza y problemas de salud, este pasaje nos cae como anillo al dedo. La primera lección es que no podemos dejar que las circunstancias nos definan. Si usted está pasando un mal momento, recuerde que su vida está escondida con Cristo, no en el banco ni en el puesto de trabajo. Eso le da una paz que sobrepasa todo entendimiento, como dice la Biblia. Deje de mirar tanto el piso y levante los ojos al cielo.
La segunda lección es práctica: hay que hacer morir lo terrenal. Eso significa dejar hábitos que lo tienen esclavo, como el chisme, la envidia, la pereza o la adicción al celular. Pablo no está hablando de ser perfectos, sino de tener la determinación de cortar con lo que nos daña. En términos colombianos, es como decir: ‘Póngase las pilas y suelte lo que lo tiene amarrado’. Cada día puede ser una oportunidad para vestirse del nuevo hombre, con compasión, bondad y humildad.
Y la tercera lección es que la comunidad cristiana debe ser un lugar donde no importa su pasado, su clase social o su apellido. En Cristo todos somos iguales. Así que deje de mirar a los demás con ojos de competencia y empiece a verlos como hermanos. Si todos buscamos las cosas de arriba, vamos a construir una iglesia más unida y un país más sano. Eso es lo que necesita Colombia: gente que no se deje llevar por la corriente, sino que ponga su corazón en lo eterno.
Preguntas Frecuentes
¿Qué significa exactamente ‘buscar las cosas de arriba’ en Colosenses 3?
Buscar las cosas de arriba significa poner el enfoque de su vida en lo que Dios valora: la santidad, el amor, la verdad y la eternidad. No es que uno se desconecte de la realidad, sino que vive con una perspectiva celestial. Es como cuando usted tiene un objetivo grande y todo lo demás se ordena alrededor de ese objetivo. Pablo nos invita a priorizar a Cristo sobre las preocupaciones terrenales, confiando que Él cuida de nosotros mientras nosotros cuidamos de su reino.
¿Cómo puedo aplicar Colosenses 3 en mi vida diaria siendo colombiano?
Puede aplicarlo empezando el día con una oración donde le pida a Dios que le ayude a ver las cosas desde arriba. Cuando llegue una dificultad, pregúntese: ‘¿Qué diría Jesús sobre esto?’. También puede hacer una lista de hábitos que sabe que no le convienen y pedirle fuerzas a Dios para dejarlos. En la calle, trate a los demás con la misma gracia que Dios le ha dado a usted. No se trata de ser perfecto, sino de avanzar un paso cada día hacia lo que realmente importa.
¿Por qué Pablo menciona la avaricia como idolatría en Colosenses 3?
Porque la avaricia pone las cosas materiales en el lugar que solo Dios debe ocupar. Cuando usted desea más plata, más ropa o más reconocimiento con ansiedad, está adorando a esas cosas en lugar de adorar a Dios. Pablo sabía que el corazón humano es una fábrica de ídolos y que la codicia es una de las más sutiles. Por eso la incluye en la lista de cosas que debemos hacer morir. En Colombia, donde a veces se mide el éxito por lo que se tiene, este versículo nos llama a medir el éxito por lo que somos en Cristo.