¿Alguna vez ha escuchado hablar del hombre que predicó el evangelio a más personas que nadie en la historia, llegando a más de 215 millones en persona? Ese hombre es Billy Graham, un humilde predicador de Carolina del Norte que se convirtió en el rostro del cristianismo evangélico a nivel mundial. Su voz retumbó en estadios, carpas y pantallas de televisión, llevando un mensaje sencillo pero poderoso: ‘La Biblia dice’. Para los colombianos, su nombre evoca cruzadas multitudinarias y un impacto que trascendió fronteras, incluso llegando a nuestro país en 1962. Hoy quiero contarle la historia de este hombre que, con su Biblia en mano, transformó la manera en que el mundo veía el evangelio.
Contexto Bíblico
Para entender a Billy Graham, debemos mirar primero las Escrituras, porque su mensaje no era invento suyo sino una proclamación directa del texto sagrado. El apóstol Pablo escribió en Romanos 1:16 que el evangelio ‘es poder de Dios para salvación a todo aquel que cree’, y Graham hizo de este versículo su estandarte. Cada cruzada comenzaba con la certeza de que la Palabra de Dios no vuelve vacía, tal como dice Isaías 55:11, y que la fe viene por el oír, como lo afirma Romanos 10:17. Su ministerio se basó en la Gran Comisión de Mateo 28:19-20, llevando el mensaje de arrepentimiento y fe a todas las naciones, sin excepción.
Además, Graham entendía que el evangelio no era solo para los ‘religiosos’ sino para los pecadores, siguiendo el ejemplo de Jesús que vino a buscar lo que se había perdido (Lucas 19:10). En sus predicaciones, citaba constantemente Juan 3:16, el corazón del mensaje cristiano, y llamaba a la decisión personal por Cristo. Su teología era simple: el ser humano está separado de Dios por el pecado, pero Cristo murió por nosotros y resucitó, y solo por gracia mediante la fe somos salvos (Efesios 2:8-9). Esta base bíblica fue el motor de su vida y el motivo por el cual nunca cambió su mensaje, incluso cuando las modas teológicas cambiaban a su alrededor.
La Historia
William Franklin Graham Jr. nació el 7 de noviembre de 1918 en una granja lechera cerca de Charlotte, Carolina del Norte, en los Estados Unidos. Hijo de William y Morrow Graham, creció en un hogar presbiteriano estricto, pero su conversión personal ocurrió en 1934, cuando un predicador itinerante llamado Mordecai Ham llegó a su pueblo. A los 16 años, Billy entregó su vida a Cristo en una carpa de campaña, y aunque no era el muchacho más elocuente, sintió un llamado al ministerio. Estudió en el Bob Jones College y luego en el Florida Bible Institute, donde comenzó a predicar en pequeñas iglesias y misiones callejeras.
Su gran oportunidad llegó en 1949, cuando después de una serie de reuniones en Los Ángeles que se extendieron de tres semanas a ocho, su nombre apareció en los titulares de los periódicos de todo el país. Los dueños de los medios, especialmente el magnate William Randolph Hearst, dieron la orden de ‘puff Graham’, es decir, promoverlo, y así nació una estrella del evangelio. Desde entonces, Graham realizó más de 400 cruzadas en más de 185 países, predicando en estadios como el de Wembley en Londres, el Madison Square Garden y el Estadio Olímpico de Seúl. En cada lugar, su método era el mismo: música de coros, un mensaje claro de salvación y un llamado público a pasar al frente para aceptar a Cristo.
En Colombia, su impacto fue notable. En 1962, Billy Graham visitó Bogotá y Medellín en medio de un país que aún vivía los coletazos de La Violencia, y sus cruzadas atrajeron a miles de personas. Los colombianos lo recuerdan como un hombre que hablaba con autoridad pero con humildad, y que no temía orar por los enfermos ni por las autoridades. Su relación con los presidentes de su país fue famosa; fue consejero espiritual de todos los mandatarios estadounidenses desde Dwight Eisenhower hasta George W. Bush, y siempre enfatizó que su lealtad era al Reino de Dios, no a un partido político. Además, usó la televisión y la radio para llevar su mensaje, siendo pionero en las transmisiones satelitales de sus cruzadas en la década de 1980.
Pero la vida de Graham no estuvo exenta de desafíos. Enfrentó críticas por su cercanía al poder, y algunos lo acusaron de ser un ‘capellán de la Casa Blanca’. Sin embargo, él siempre respondió con humildad, reconociendo sus errores y pidiendo perdón por ocasionales excesos, como cuando en 1972, en los famosos ‘Watergate tapes’, se le escuchó hacer comentarios antisemitas junto al presidente Nixon, por lo que pidió disculpas públicas. También luchó contra el orgullo, y en sus últimos años, ya enfermo de Parkinson y otras dolencias, siguió escribiendo libros y predicando desde su casa en Montreat. Murió el 21 de febrero de 2018, a los 99 años, dejando un legado de integridad en medio de un mundo lleno de escándalos.
Su última cruzada masiva fue en Nueva York en 2005, y su mensaje final fue el mismo de siempre: ‘La cruz de Cristo es la puerta al cielo’. Graham no solo predicó, sino que también formó a otros, creando la Asociación Evangelística Billy Graham (BGEA) y el Seminario Teológico Gordon-Conwell, preparando a miles de pastores en todo el mundo. Su vida fue un ejemplo de constancia: cada día se levantaba a las 5 de la mañana para orar y estudiar la Biblia, y decía que ‘el secreto de su poder era una vida de oración’. Su historia no es la de un superhombre, sino la de un vaso de barro que Dios usó poderosamente para gloria de Su nombre.
Significado Teológico
Billy Graham representó una teología evangélica conservadora en un siglo marcado por la secularización y el liberalismo teológico. Su énfasis en la inerrancia de la Biblia y en la necesidad de un nuevo nacimiento (Juan 3:3) lo convirtió en un baluarte contra las corrientes que negaban la divinidad de Cristo. Para los cristianos colombianos, su mensaje fue un recordatorio de que el evangelio no es un simple código de ética sino un poder transformador que cambia vidas desde adentro. Graham también promovió la unidad entre los cristianos, colaborando con iglesias católicas y protestantes en sus cruzadas, aunque siempre mantuvo sus convicciones sobre la justificación por la fe.
Otro aspecto teológico clave fue su visión de la evangelización masiva, basada en la certeza de que todos los seres humanos están perdidos sin Cristo y necesitan una decisión consciente. Él enseñaba que la salvación no es por obras ni por pertenecer a una iglesia, sino por una fe personal en Jesús, y por eso llamaba a las personas a pasar al frente como señal pública de su compromiso. Su teología también incluía una escatología premilenial, pero nunca se dejó llevar por especulaciones sobre fechas, sino que vivió con la urgencia de predicar el evangelio antes de la venida de Cristo. En resumen, Graham encarnó una ortodoxia práctica que ponía la Biblia en el centro y la misión como prioridad.
Lecciones para Hoy
La vida de Billy Graham nos enseña que la integridad es más valiosa que el éxito numérico. En una época donde muchos líderes cristianos han caído en escándalos financieros o sexuales, Graham fue un ejemplo de transparencia, estableciendo reglas claras para su equipo, como nunca estar a solas con una mujer que no fuera su esposa. Para los creyentes colombianos, esto es un llamado a vivir vidas santas en medio de una sociedad que normaliza la corrupción. Además, su humildad al reconocer sus errores nos muestra que nadie es perfecto, pero que la gracia de Dios es suficiente para restaurar y seguir adelante.
Otra lección es la importancia de adaptar el mensaje sin cambiar el mensaje. Graham usó la tecnología de su tiempo, desde la radio hasta el internet, para llegar a más personas, pero nunca diluyó el evangelio. En un mundo donde muchas iglesias buscan atraer a la gente con entretenimiento o promesas de prosperidad, su ejemplo nos reta a confiar en el poder de la Palabra y no en métodos humanos. Finalmente, su amor por las almas y su pasión por las cruzadas nos recuerdan que la evangelización no es una opción sino un mandato, y que cada creyente tiene un papel que desempeñar en la Gran Comisión.
Preguntas Frecuentes
¿Cuántas personas asistieron a las cruzadas de Billy Graham?
Se estima que más de 215 millones de personas asistieron en persona a sus cruzadas en todo el mundo, y millones más lo vieron por televisión o internet. Su cruzada más grande fue en Seúl, Corea del Sur, en 1973, donde se reunieron más de un millón de personas en un solo día.
¿Billy Graham visitó Colombia?
Sí, Billy Graham visitó Colombia en 1962, realizando cruzadas en Bogotá y Medellín. Su mensaje impactó a muchas personas en un momento de violencia y necesidad espiritual, y su visita dejó una huella en el movimiento evangélico colombiano.
¿Cuál fue el mensaje principal de Billy Graham?
Su mensaje principal fue que la salvación es solo por gracia mediante la fe en Jesucristo, quien murió por nuestros pecados y resucitó. Llamaba a las personas al arrepentimiento y a una decisión personal de seguir a Cristo, basándose siempre en la autoridad de la Biblia.