Cuando un Testigo de Jehová toca la puerta, muchos cristianos colombianos se sienten confundidos o hasta intimidados. No es para menos: ellos manejan una Biblia diferente, tienen sus propias doctrinas y siempre parecen tener una respuesta lista. Pero, ¿sabe qué? Usted también puede estar preparado, no para pelear, sino para dar razón de su fe con mansedumbre y respeto, como dice 1 Pedro 3:15. En este artículo vamos a explorar, desde la apologética cristiana, cómo responder con verdad y amor a los Testigos de Jehová, sin caer en discusiones estériles pero sí defendiendo la fe que una vez fue dada a los santos.
Contexto Bíblico
La Biblia nos advierte claramente sobre los falsos maestros y las enseñanzas engañosas. En Gálatas 1:8, el apóstol Pablo es contundente: ‘Mas si aun nosotros, o un ángel del cielo, os anunciare otro evangelio diferente del que os hemos anunciado, sea anatema’. Los Testigos de Jehová, con su Traducción del Nuevo Mundo, han modificado pasajes clave para apoyar sus doctrinas, como la negación de la divinidad de Cristo. Por eso, el contexto bíblico es fundamental: no podemos aceptar cualquier interpretación, sino que debemos examinar las Escrituras a la luz de la historia, la gramática y el testimonio del Espíritu Santo.
Además, en 2 Timoteo 4:3-4 se nos dice que vendrá tiempo cuando no sufrirán la sana doctrina, sino que teniendo comezón de oír, se amontonarán maestros conforme a sus propias concupiscencias. Esto es exactamente lo que vemos con las sectas: crean un sistema de creencias que se ajusta a sus deseos o a su entendimiento limitado, y luego buscan seguidores. El cristiano debe estar firme en la sana doctrina, conociendo bien su Biblia y los credos históricos de la iglesia, para no ser llevado por todo viento de doctrina (Efesios 4:14).
La Historia
Todo comenzó a finales del siglo XIX, cuando Charles Taze Russell, un comerciante de Pittsburgh, comenzó a estudiar la Biblia con un grupo pequeño. Russell no era teólogo, pero tenía una mente inquieta y pronto desarrolló sus propias ideas sobre la segunda venida de Cristo, el infierno y la Trinidad. En 1879 fundó la revista ‘La Atalaya’, y en 1884 organizó la Sociedad de Tratados Bíblicos y Folletos, que más tarde se convertiría en la Watch Tower Bible and Tract Society. Russell predijo varias fechas para el fin del mundo, todas fallidas, pero eso no detuvo el movimiento.
Después de la muerte de Russell en 1916, Joseph Franklin Rutherford asumió el liderazgo y cambió muchas enseñanzas. Fue él quien introdujo el nombre ‘Testigos de Jehová’ en 1931, basándose en Isaías 43:10. Rutherford también estableció la estructura de gobierno centralizada en Brooklyn, Nueva York, que hoy conocemos como el Cuerpo Gobernante. Desde entonces, los Testigos de Jehová han crecido mundialmente, pero su historia está marcada por cambios doctrinales constantes, lo que contradice su afirmación de ser ‘la única religión verdadera’.
Uno de los puntos más críticos en la historia de los Testigos de Jehová es su traducción de la Biblia. En 1950 publicaron la Traducción del Nuevo Mundo, que fue hecha por un comité anónimo. Esta traducción ha sido criticada por eruditos bíblicos por manipular pasajes para apoyar sus doctrinas. Por ejemplo, en Juan 1:1, ellos traducen ‘y un dios era el Verbo’, en lugar de ‘y el Verbo era Dios’. Esto no es una traducción fiel, sino una interpretación sesgada. Conocer esta historia nos ayuda a entender por qué sus argumentos pueden sonar convincentes pero carecen de solidez.
Otra parte de la historia es su negativa a participar en asuntos políticos y militares, su rechazo a las transfusiones de sangre y su política de expulsar a los miembros que no siguen las reglas. Estas prácticas, aunque parecen sinceras, se basan en interpretaciones cuestionables de la Escritura. Por ejemplo, la prohibición de transfusiones se basa en Hechos 15:29, que habla de abstenerse de sangre, pero en el contexto original se refiere a comer carne con sangre, no a procedimientos médicos modernos. Los Testigos han llevado esto a un extremo que ha causado muertes evitables.
Hoy en día, los Testigos de Jehová siguen creciendo en Colombia, y es común verlos en las esquinas con sus revistas y en las casas con su discurso preparado. Pero su historia nos muestra que no son una iglesia cristiana más, sino una secta con doctrinas que contradicen el cristianismo histórico y bíblico. Al conocer su origen y sus errores, podemos responder con amor y verdad, sin caer en la trampa de la discusión sin fin.
Significado Teológico
El significado teológico de responder a los Testigos de Jehová radica en defender la doctrina de la Trinidad, la divinidad de Cristo y la salvación por gracia mediante la fe. Los Testigos niegan la Trinidad, afirmando que Jesús es un ser creado, el arcángel Miguel, y que el Espíritu Santo es una fuerza activa, no una persona. Estas enseñanzas son contrarias a la Biblia. Por ejemplo, en Colosenses 2:9, Pablo dice que ‘en él habita corporalmente toda la plenitud de la Deidad’, y en Juan 10:30, Jesús afirma: ‘Yo y el Padre uno somos’. Si Jesús no es Dios, entonces su sacrificio no tendría el valor infinito necesario para pagar por nuestros pecados.
Además, los Testigos de Jehová enseñan que la salvación se obtiene por obras, como predicar de casa en casa, asistir a las reuniones y obedecer a la organización. Pero la Biblia es clara en Efesios 2:8-9: ‘Por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios; no por obras, para que nadie se gloríe’. Esta diferencia es fundamental, porque si la salvación depende de nuestras obras, entonces la gracia ya no es gracia (Romanos 11:6). Al defender estas doctrinas, no solo corregimos errores teológicos, sino que proclamamos el verdadero evangelio que transforma vidas.
Lecciones para Hoy
Una de las lecciones más importantes es que debemos conocer bien nuestra fe. Muchos cristianos no saben por qué creen en la Trinidad o en la deidad de Cristo, y por eso son vulnerables a las sectas. Le invitamos a estudiar la Biblia con regularidad, a leer los credos históricos y a participar en grupos de estudio bíblico en su iglesia. No se trata de tener todas las respuestas, sino de estar dispuestos a aprender y a crecer en el conocimiento de Dios.
Otra lección es que la apologética no es un arma para atacar, sino una herramienta para amar. Cuando un Testigo de Jehová llega a su puerta, no lo vea como un enemigo, sino como una persona que busca la verdad, aunque esté confundida. Trátelo con respeto, escúchelo, pero también hable con firmeza y amor. Recuerde que solo el Espíritu Santo puede abrir los ojos, así que ore por esa persona mientras comparte la verdad.
Finalmente, aprenda a discernir los tiempos. Vivimos en una época donde hay mucha confusión espiritual, y las sectas aprovechan esto para crecer. Pero la iglesia de Cristo ha sobrevivido por dos mil años, y las puertas del Hades no prevalecerán contra ella (Mateo 16:18). Confíe en Dios, y no tenga miedo de dar testimonio de la esperanza que hay en usted, con mansedumbre y reverencia.
Preguntas Frecuentes
¿Cómo puedo iniciar una conversación con un Testigo de Jehová sin que se convierta en una pelea?
Comience con una actitud humilde y amigable. Puede decir algo como: ‘Agradezco que se tomen el tiempo de visitarme. Yo también soy cristiano y me encanta estudiar la Biblia. ¿Podemos conversar sobre lo que cada uno cree, pero con respeto?’. Luego, haga preguntas sobre sus creencias, pero también comparta las suyas, siempre basándose en la Biblia. Evite los insultos y las burlas, y recuerde que el objetivo no es ganar una discusión, sino sembrar una semilla de verdad.
¿Qué versículos debo usar para mostrar que Jesús es Dios?
Algunos versículos clave son Juan 1:1, Juan 8:58 (donde Jesús dice ‘Antes que Abraham fuese, yo soy’, refiriéndose al nombre de Dios en Éxodo 3:14), Colosenses 2:9, Tito 2:13 y Hebreos 1:8. También puede usar Juan 20:28, donde Tomás llama a Jesús ‘Señor mío y Dios mío’, y Jesús no lo corrige. Es importante explicar el contexto y la gramática, porque los Testigos de Jehová tienen respuestas preparadas para cada uno de estos versículos, pero la verdad siempre prevalece.
¿Debo invitar a un Testigo de Jehová a mi iglesia?
Puede invitarlo, pero no espere que asista o que cambie de inmediato. Los Testigos de Jehová están muy arraigados en su organización y suelen evitar otras iglesias. En lugar de invitarlo a un culto, quizás sea mejor invitarlo a tomar un café y estudiar la Biblia juntos, en un ambiente neutral. Si muestra interés, puede compartirle recursos de apologética cristiana, pero siempre con oración y sabiduría, sabiendo que el cambio de corazón es obra de Dios, no nuestra.