Cuando un vecino toca la puerta con un folleto sobre el sábado o la ley, muchos cristianos colombianos se sienten confundidos. Los Adventistas del Séptimo Día son conocidos por su dedicación y estudio bíblico, pero sus enseñanzas se desvían en puntos clave. No se trata de atacar personas, sino de examinar doctrinas a la luz de las Escrituras. En este artículo, vamos a equiparnos con verdad y amor para responder con firmeza y gracia. Porque conocer lo que creemos nos da seguridad para dialogar sin temor.
Contexto Biblico
La Biblia nos advierte que surgirán falsos maestros y doctrinas engañosas (2 Pedro 2:1). Pablo mismo exhorta a los efesios a no ser niños fluctuantes llevados por todo viento de doctrina (Efesios 4:14). Esto no es un tema menor: la sana doctrina protege la fe y la vida de la iglesia. Por eso, cuando evaluamos a cualquier grupo, debemos hacerlo con las Escrituras como única regla de fe y práctica.
El adventismo del séptimo día nace en el siglo XIX con Guillermo Miller y luego se formaliza con Elena G. de White, a quien consideran profetisa. Sus escritos tienen autoridad casi bíblica para el movimiento. Sin embargo, la Biblia es clara en que nada puede añadirse a la revelación completa en Cristo (Hebreos 1:1-2). Este es el primer punto de quiebre: la suficiencia de las Escrituras. Todo grupo que añade revelaciones extra está fuera del fundamento apostólico.
La Historia
Corría el año 1844 en los Estados Unidos, y un gran movimiento de avivamiento sacudía a miles. Guillermo Miller, un granjero bautista, había calculado que Cristo regresaría el 22 de octubre de ese año. Cuando la fecha pasó y no ocurrió nada, sus seguidores quedaron devastados. Este evento se conoce como el Gran Chasco, y de sus cenizas surgieron varias ramas, incluida la que luego sería la Iglesia Adventista del Séptimo Día.
Entre los decepcionados estaba una joven llamada Elena Harmon, quien pronto comenzó a tener visiones que reinterpretaban el fracaso. Según ella, no fue que Jesús no viniera, sino que en 1844 entró al Lugar Santísimo del santuario celestial para iniciar un juicio investigador. Así nació una doctrina que no se encuentra en ninguna parte de la Biblia, pero que se volvió central para el adventismo. Elena se casó con Jaime White, y juntos fundaron el movimiento que hoy conocemos.
Los adventistas adoptaron el séptimo día como sábado de reposo, basándose en Levítico 23 y Éxodo 20. Pero también empezaron a enseñar que guardar el sábado es la marca del pueblo fiel en los últimos tiempos. Además, rechazan la inmortalidad del alma y creen en el ‘sueño del alma’, es decir, que los muertos no están conscientes hasta la resurrección. También niegan el tormento eterno, enseñando que los impíos serán aniquilados.
Otra enseñanza peculiar es que Cristo entró en una segunda fase de su ministerio en 1844, algo que contradice directamente el ‘Consumado es’ de Juan 19:30 y la obra completa de la cruz. Para ellos, la salvación depende de la fe más la obediencia a la ley, incluyendo el sábado. Esto desvirtúa la gracia y convierte la salvación en un esfuerzo humano, aunque ellos afirmen que es por fe.
Hoy, la sede mundial está en Silver Spring, Maryland, y tienen presencia en casi todo el mundo, incluida Colombia. Su crecimiento se debe en parte a su énfasis en la salud y la educación, pero no podemos dejar que eso opaque los errores teológicos. Es necesario conocer su historia para entender sus doctrinas y saber cómo responder con la verdad del evangelio.
Significado Teologico
El punto central del conflicto está en la autoridad. Para el adventismo, los escritos de Elena G. de White son inspirados y tienen peso doctrinal. Pero la Biblia dice que la Escritura es inspirada por Dios y útil para enseñar (2 Timoteo 3:16), y que no hay que ir más allá de lo escrito (1 Corintios 4:6). Al poner a una profetisa moderna al mismo nivel que los apóstoles, se socava la suficiencia de la revelación bíblica.
También está la cuestión del sábado. Si bien el sábado fue una señal del pacto con Israel (Éxodo 31:16-17), el Nuevo Testamento es claro en que Cristo es nuestro reposo (Colosenses 2:16-17) y que la iglesia se reunía el primer día de la semana (Hechos 20:7; 1 Corintios 16:2). Imponer el sábado como requisito de salvación es volver a un yugo de esclavitud que Cristo ya rompió (Gálatas 5:1). La gracia se recibe por fe, no por obras de la ley.
Finalmente, su visión del santuario y el juicio investigador niega la obra consumada de Cristo en la cruz. Jesús dijo: ‘Consumado es’ (Juan 19:30), y Hebreos 10:12 dice que se sentó a la diestra de Dios, no que sigue ministrando en un santuario terrenal. Nuestra salvación está segura en él, no en un juicio que determine si somos dignos. Esto es un ataque directo a la seguridad del creyente.
Lecciones para Hoy
Primero, aprendemos que el error rara vez viene con una etiqueta de ‘falso’; viene con apariencia de piedad y devoción. Los adventistas son serios en su fe, y eso nos reta a ser también serios en la nuestra. No podemos ser cristianos tibios que no estudian la Palabra. Debemos conocer bien lo que creemos y por qué lo creemos, para no ser engañados.
Segundo, la respuesta a una secta no es el desprecio, sino el amor y la verdad. Cuando un adventista toque a nuestra puerta, podemos recibirlo con respeto, escuchar sus argumentos y luego presentar con mansedumbre lo que la Biblia dice. No se trata de ganar una discusión, sino de ganar a la persona para Cristo. La verdad sin amor es dura, pero el amor sin verdad es débil.
Tercero, este tema nos recuerda que la iglesia debe enseñar apologética a sus miembros. Muchos cristianos colombianos no saben por qué no son adventistas, más allá de que ‘su iglesia es diferente’. Necesitamos discipular a las nuevas generaciones en doctrina bíblica para que puedan dar razón de su esperanza (1 Pedro 3:15). Una iglesia que no enseña, está expuesta a cualquier viento de doctrina.
Preguntas Frecuentes
¿Los adventistas son cristianos?
Es una pregunta compleja. Ellos creen en la deidad de Cristo, su muerte y resurrección, y en la salvación por gracia, aunque añaden obras como el sábado. Sin embargo, al negar la inmortalidad del alma, el tormento eterno y al añadir revelaciones extra, se apartan del evangelio histórico. Podemos considerarlos un grupo heterodoxo, y debemos orar por su comprensión plena del evangelio.
¿Por qué guardan el sábado si Jesús resucitó en domingo?
Ellos argumentan que la ley es eterna y que el sábado fue dado desde la creación. Pero el Nuevo Testamento enseña que el sábado era una sombra de Cristo (Colosenses 2:17) y que la iglesia primitiva se reunía en domingo para celebrar la resurrección. No hay un mandato en el NT para guardar el sábado como los judíos.
¿Qué pienso de Elena G. de White?
Ella misma dijo que sus escritos eran ‘una luz menor’ que apuntaba a la Biblia, pero en la práctica sus enseñanzas tienen autoridad doctrinal. La Biblia dice que el canon está cerrado (Apocalipsis 22:18-19), y que nadie debe añadir ni quitar. Por eso, no podemos aceptarla como profetisa inspirada, sino como una escritora religiosa más.